Es muy difícil crear y muy fácil destruir.
Es muy fácil bajar y aún más difícil es volver a subir.
Es muy fácil negar, difícil reconocer.
Es muy fácil caer, difícil es volver a ponerse en pie en el combate, no dejarse vencer.
Es muy fácil ser dócil y débil, mostrarse ingenuo,
confuso y frágil ante aquel que quiere que cumplas sus planes desde las tinieblas.
Y resistirse bien difícil es, muy fácil seguir el camino del mal, difícil darse cuenta y rectificar.
Es más fácil vivir ficción que realidad y es difícil enfrentarse a la verdad.
No se trata de religión, más bien se trata de amor propio
y no querrás acabar en un ataúd envidiando la vida de otro.
Y es muy fácil tomar una decisión, y es difícil tomar la correcta.
Es muy fácil pasar por una situación, y difícil aprender de ella.
Es muy fácil proponerse una meta, y difícil que las cosas no se tuerzan.
Resulta difícil cuando hablas por convicción y muy fácil si es por experiencia.