Corre con los pelos al viento en un mar de destellos, corre hasta quedarte casi sin aliento.
Salta con los brazos abiertos, ya no toques el suelo y tu cuerpo remonta el vuelo hacia el cielo. Por primera vez sabes que esto no es un sueño, ahora estamos despiertos, este es nuestro momento.
Salta aunque nadie te comprenda
por encima de cabezas huecas, salta como un gato, tu no eres un pájaro enjaulado.